Tengo una sensación un poco extraña. Estoy contento, pero triste. Estoy eufórico pero de bajón. Estoy animado, pero apático. Me gustó, y mucho, el partido del Cartagena contra el Betis, incluso si no hubiera aparecido por dos veces ese delantero que tanto se le está criticando este año y que nos dió una de las mayores alegrías durante este año, pienso que habríamos hecho un partidazo y que era para salir orgullosos. Pero apareció, ese que está siendo llamado a ser el mejor delantero que nunca ha tenido el Cartagena. Acompañado por el, desde mi punto de vista, mejor jugador que ha militado en las filas del Cartagena, Víctor. Al que, este fin de semana, le van a dar una ovación más que merecida en Valladolid.
Volviendo al partido, el equipo mostró ganas, ilusión y nunca bajó los brazos contra el todopoderoso de la segunda división. Digo todopoderoso porque es capaz de hacerse un equipazo sin un sólo Euro. Mostró carácter, aunque en Sevilla piensen en otras cosas, nosotros les dimos un baño. Sacamos sus vergüenzas y en un par de minutillos le dimos la vuelta al partido. Las caritas de los jugadores béticos eran un poema. No entendían, ni de cerca, lo que estaba sucediendo. Por otro lado, la afición. Se pasó todo el partido animando, la comunión entre afición y equipo era total. Ni un reproche, ni una estúpida pancarta, ni un silvido. Ni siquiera cuando nos metieron el gol que les ponía por delante en el marcador. Creo que esto fue, también, una de las razones de la remontada.
Por todo esto, SI, pero.... ¿Es esta la afición del Cartagena? Antes de este partido estábamos colocados en el puesto 13 a 5 puestos del descenso y a 7 del ascenso. Somos un equipo con uno de los presupuestos más bajos que militan en la liga de fútbol profesional. Sinceramente el equipo se deja la piel y el entrenador hace lo que puede con el presupuesto que le dan cada año. Si este año terminan en el décimo puesto sería para darles un 8 de nota, como mínimo. No entiendo porqué esa obligación de ir siempre líderes. Lo que más daño le está haciendo al Cartagena este año es la temporada pasada. ¿Y si nos pasara lo mismo que le está pasando al Tenerife? No quiero ni pensarlo, por lo menos quemarían el estadio, como si fuera la asamblea.
El título de la entrada es "SI, PERO NO", porque es la sensación que tengo. Fue como ir a la mejor fiesta del mundo, pero fue como ir sólo.
No quería terminar esta entrada sin darle un homenaje como Dios manda a un querido aficionado de este equipo. Tristemente falleció el viernes y no pudo ver al equipo de su alma "cargarse" a un grande del fútbol español. Mi más sincero pésame a la familia de Bartolomé Martínez, un auténtico aficionado de los que, por lo visto quedan pocos. Podéis conocer un poquito más sobre él, aquí. No le he puesto una entrada a él sólo, porque creo que tiene mucho que ver con lo que digo en esta.